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La estación que más me gusta del año es el verano, cuanto más caluroso mejor. Nos permite lucir bonitos vestidos y sandalias y, con un poco de suerte (vivo en el norte), conseguimos un favorecedor bronceado. Otra de las ventajas de la época estival es que podemos sacar de nuestros cajones un complemento que, aunque no tengo mucha oportunidad de usar, me encanta: el abanico.


Foto: Steve Steinhardt

Por eso creo que es un detalle para invitadas muy apropiado en bodas de verano, especialmente en aquellos lugares en los que el calor es más intenso. Además de bonito, es muy útil.

Foto: Brandon David Photographers

Personalmente, pienso que la mejor opción es escoger un abanico de color neutro, por ejemplo, de madera clarita como el de la imagen. Son muy finos y combinan con cualquier color, sea cual sea el elegido por las invitadas para su vestido.

Foto: Andrea Polito Photography, Inc.

Si vuestra boda gira en torno a un color determinado podéis escogerlo para la tela de los abanicos…

Foto: Nashan Photographers

Foto:  J. Cogliandro Photography

Otra opción es elegir el abanico de madera clarita e introducir el color de vuestra boda en la tarjeta que lo acompaña, en el lacito que lo cierra o incorporando un detalle de ese tono al propio abanico.

Foto: Kelly Tunney Photographer

Foto: Meghan Sepe Photography

¿Cómo entregarlos? A mi lo que más me gusta es que sea la novia quien entregue los detalles, especialmente a las personas más allegadas, pero existen otras opciones. Podéis dejarlos en un bonito cesto…

Foto: Three Blondes and a Camera

Repartirlos previamente en los lugares que ocuparán los invitados.

Foto: Andrea Polito Photography, Inc.

O, si el estilo de vuestra boda lo permite, en un cubo!

Foto:Meghan Sepe Photography

El abanico es un invento de origen chino y no llegó a España hasta el S.XVIII, época en la que además de como complemento, las damas lo usaban como instrumento de comunicación con los caballeros. Así se crea el lenguaje de los abanicos, relacionado con el amor y utilizado para expresar aceptación, rechazo, interés, desinterés… Como curiosidad, aquí os dejo algunos de sus significados:

Abanicarse rápidamente. “Te amo con intensidad”.
Abanicarse lentamente significa “soy una señora casada y me eres indiferente”.
Si se abre y cierra rápidamente significa, “Cuidado, estoy comprometida”.
Cerrar rápido. Cerrarlo de forma rápida y airada significa un “No”.
A medio abrir. Apoyar el abanico a medio abrir sobre los labios quiere decir “Puede besarme”.
Mano derecha. Llevarlo o moverlo con la mano derecha, significa: “Amo a otro”. Pasarlo de una mano a otra. Significa, “Estás flirteando con otra” o “Eres un atrevido”.
Mirar dibujos. Mirar los dibujos del abanico, quiere decir: “Me gustas mucho”.
Cerrarlo sobre la mano izquierda. Quiere decir: “Me casaré contigo”.
Arrojar el abanico. Quiere decir: “Te odio” o “Adiós, se acabó”.
Contar o abrir cierto número de varillas. La hora para quedar en una cita, en función del número de varillas abiertas o “tocadas”.

Foto: Picotte Weddings

¿Os gusta la idea de regalar abanicos como detalle para vuestras invitadas? Podéis mirar estos enlaces de venta on line de abanicos para bodas:

abanicalia.com
abanicosboda.es
novodistribuciones.com
cristell.com
Misdetallesdeboda

Besos!

J.

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