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Estamos en primavera, esa maravillosa estación en la que los días empiezan a ser más largos, salen las flores, el calor se empieza a hacer notar (a no ser que vivas en el Norte, claro…) y…¡horror!!! Nuestras piernas y brazos comienzan a salir de su letargo tras meses escondidos bajo medias y jerseys. No sé a vosotras, pero a mí ese “momento probador” en el que coges el vestido más ideal de toda la tienda, te lo pones y te miras… me da ganas de gritar. Estás ahí, frente al espejo, luciendo un bonito blanco nuclear en tus piernas (propuesta para los fabricantes: espejos con efecto bronceado por favor…), con la marca de los calcetines y pensando una vez más: “¿Por qué no me habré cuidado más la piel durante el invierno?.

Foto:www.hola.com

Confieso ser muy perezosa para mantener la piel a punto todo el año… soy más bien de las que la cuida en verano pero cuando llega el frío…la hidratación no es tan constante como debiera pero, a partir de hoy, a este blog pongo por testigo que mi piel nunca más volverá a pasar hambre.
¿Cómo? Gracias al germen de trigo.

El germen de trigo contiene ácidos grasos esenciales para la salud de la piel. Es rico en vitamina E, está indicado para la piel seca y además  tiene fuertes propiedades antioxidantes.  Sus cualidades nutritivas son excepcionales.

Esta semilla no se encuentra en los productos de trigo habituales ya que se extrae antes del proceso de elaboración de harinas refinadas pero podemos consumirla directamente en copos o granulada. Yo comenzaré mezclando los copos en un yogur en el desayuno.

Asimismo, el germen de trigo puede aplicarse sobre la piel, justamente, de él se elabora un aceite muy preciado para la piel que se puede adquirir en herboristerías. Este aceite es rico en Vitamina E, minerales, carbohidratos y proteínas de fácil asimilación. Contiene pequeñas cantidades de ácidos grasos tipo omega 3 y omega 6. Aporta tono a la piel, la suaviza, la hidrata y le da mayor elasticidad.

También podéis animaros a hacer una crema casera a base de este aceite o incluso una mascarilla para el pelo. Aquí he encontrado varias “recetas” para elaborar cremas, bálsamos o mascarillas a base de aceite de germen de trigo.

Yo no lo dudo, hoy mismo me hago con unos copos y un aceite de germen de trigo. En menos de dos semanas tengo una boda y quiero que mi piel, aunque no bronceada, se vea hidratada y suave.  Como soy consciente de que el tiempo apremia para que mi piel luzca perfecta en menos de quince días, me daré una sesión de Peeling + Hidratación en mi centro de estética habitual que me ayudará a eliminar las células muertas e hidratar intensamente toda la piel del cuerpo.

Os iré contando los resultados, procuraré ser consciente y para la próxima primavera espero que el reflejo del espejo me devuelva una piel blanca pero al menos hidratada y radiante!!

Y vosotras ¿Sois constantes durante todo el año o como a mí os entra la prisa con la llegada del verano?

J.

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