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Las manos son, sin duda, uno de los centros de atención el día de la boda. Portan el ramo y son protagonistas de uno de los momentos más simbólicos de la ceremonia, el intercambio de anillos. No podemos olvidarnos, por tanto, de prepararlas como se merecen para el gran día.

Foto: Carla Ten Eyck

¿Habéis pensado qué manicura haceros para el día B?  Si no lo tenéis claro, quizás este post pueda ayudaros.

 A no ser que seáis unas auténticas manitas y estéis muy acostumbradas a haceros la manicura, os aconsejo que os pongáis en manos –nunca mejor dicho- de una profesional para conseguir una manicura absolutamente perfecta.

Actualmente el mercado de la manicura es extensísimo. En las grandes ciudades proliferan centros de manicura de uñas profesionales dedicados exclusivamente a manos y pies. Personalmente os recomendaría que acudierais a uno de ellos por su alto grado de especialización, pero, en cualquier caso, vayáis donde vayáis, probad el servicio previamente para no llevaros una decepción el día antes de vuestra boda!

Además, los precios se han democratizado mucho en los últimos años y está absolutamente de moda esmaltarse las uñas con prácticamente cualquier color, así que no hay excusa para no arreglárselas en un día tan especial.

Las tres decisiones que tenéis que tomar antes de pasar a haceros la manicura son:

1) ¿Color o manicura francesa?
Si eres una novia clásica que nunca te pintas las uñas, te recomendaría la manicura francesa. Es la preferida de las novias y siempre queda fina y elegante.
Su origen, como su propio nombre indica, es francés, y consiste en dejar la uña de color porcelana excepto la punta, que se pinta de blanco. Esta tendencia se hizo famosa en 1975 de la mano de Jeff Pink y la firma Oriy (aunque sus orígenes pueden remontarse a los años treinta, cuando Max Factor creó el look para los «fashionistas» de París).
Las uñas pueden limarse más rectangulares (típica francesa) o más redondeadas. Personalmente me gustan más las uñas rectangulares, pero, en cualquier caso, lo mejor es respetar la forma natural de la uña, así que si las vuestras son claramente redondeadas, respetad la forma, que también quedará muy bonito.
Respecto a la anchura de la parte blanca, ésta puede ser desde un hilito muy estrecho hasta una franja más ancha y visible. Si las vais a llevar cortas (al ras de la yema del dedo), lo mejor es que os decantéis por una línea muy estrecha. En cualquier caso, la elección debe ser a gusto de la novia, así que recordad especificar a la especialista cómo las queréis porque si no, correréis el riesgo de salir con las uñas que le gustan a la esteticien.

Para novias más atrevidas o acostumbradas a llevar las uñas de colores, yo me lanzaría con un tono que hiciera un guiño al ramo de flores o al color que vaya a predominar en la boda. Los tonos pueden oscilar desde el blanco sólido (me encanta, sobre todo teniendo las manos bien bronceadas) hasta el rojo, pasando por los tonos nude -tan de moda esta temporada-, pasteles (rosa, amarillo o azul), oro o plata.




2)
¿Decoración?
En algunos países, como España, no estamos tan habituadas a ver uñas decoradas. Incluso mucha gente puede pensar que son algo “kitch”. Sin embargo, en países como EEUU o países de América del Sur, la decoración es algo muy frecuente y muy apreciado.  Desde lo más sencillo, como llevar una sola uña decorada con algún cristalito, hasta lo más rococó, que sería llevar las diez uñas decoradas con flores, cristales, etc.

3) ¿Con qué técnica?

Manicura clásica
Como la que te harías tú en casa pero realizada por una profesional. Incluye limado de uñas para rebajar y dar una forma regular, pulido de la superficie y eliminación de cutículas. Además, suele incluir un peeling, masaje hidratante y baño de parafina (opcional). Se concluye con el esmalte de uñas, que lleva tres fases: 1) se aplica una base endurecedora o protectora, 2) dos capas del color de uñas deseado y 3) un toque de brillo para fijar.

Los precios suelen ser muy variados, dependiendo de lo exclusivo que sea el sitio y de los productos que utilicen. En peluquerías y salones más pequeños puede costar alrededor de 10 euros, mientras que en los más lujosos puede alcanzar los 25 euros.

La desventaja de esta manicura es que dura poco tiempo (de 3 a 6 días dependiendo de lo cuidadosa que seas). Si te la vas a hacer para la boda, recuerda hacerlo el día antes o ese mismo día para que estén impecables. Y no hagas ninguna actividad que pueda rozarlas!

Manicura Gelac o semipermanente
La manicura Gelac se hace siguiendo el protocolo de la manicura clásica, pero con un tipo de esmalte especial. El GELAC es un esmalte de larga duración y un brillo espectacular. No se astilla, no mancha, posee una completa cobertura, acabado espejo y seca en 3 minutos.
Para eliminarlo hay que regresar al centro de estética porque requiere de un producto especial. No obstante, hay algunos GELAC que ya se pueden eliminar con la acetona doméstica que tenemos en casa, aunque hay que dejarla actuar entre 20-30 min para que haga efecto.

La gran ventaja de esta técnica es que tendrás 15 días de manicura perfecta. El precio puede oscilar entre 20 y 40 euros aproximadamente.

Uñas de porcelana
Las uñas de porcelana se elaboran a partir de fibra de vidrio y se pueden aplicar con molde, que se coloca bajo el borde de la uña natural para darle la forma y el tamaño deseados. En cualquier caso la uña de porcelana se adhiere a la natural y por lo tanto crece junto a ella: por esta razón es necesario cuidar su mantenimiento rellenando el hueco dejado por el crecimiento.
La construcción de las uñas de porcelana se basa en la “fabricación” sobre la uña de una resina acrílica, mediante la mezcla de un polvo acrílico (polímero) con su correspondiente líquido (monómero).

La duración de esta manicura es de 3 semanas y el precio está en torno a 70-90 euros la primera vez que se hace. Los rellenos cada tres semanas pueden costar entre 30-40 euros.

Uñas de gel
Las uñas de gel son una alternativa que está ganando cada vez más espacio a las tradicionales uñas de porcelana. Los dos factores que influyen sobre su desarrollo son la fácil colocación y el coste ligeramente inferior.
Las uñas de gel se aplican a la uña natural utilizando una pequeña gota de gel para proceder al pegado y luego se secan con la ayuda de una lámpara UVA de baja intensidad o de un activado para gel específicos.  Cuando está seco, se moldea con un torno y se esmalta según las preferencias de la clienta. Son la solución ideal para uñas frágiles y quebradizas, con mal aspecto. También si te las comes y las llevas muy cortas, porque conseguirás el largo deseado en una sola sesión.

La duración de esta manicura es de 3 semanas y el precio está en torno a 65 euros la primera vez que se hace. Los rellenos cada tres semanas pueden costar entre 25-30 euros.

Y vosotras ¿Ya sabéis qué manicura luciréis ese día??

Feliz fin de semana!!

J.

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